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III - LA EMPERATRIZ:
Es la Sabiduría despojada de sus velos, que se ve aquí reflejada a sí misma en la Inteligencia, la Virgen Reina, llena de la Gracia que será derramada a toda la creación.
Representa al principio femenino, pasivo y receptivo, al que puede verse como una copa vacía que es penetrada y fecundada por el Espíritu.
Es dadora de formas, y como toda madre, al dar la vida da también la muerte, uniendo los misterios gozosos, dolorosos y gloriosos.
Ella es la Madre Mayor o matriz universal de la que emanan todas las criaturas; y la Inteligencia reveladora y creativa, capaz de discernir lo verdadero y lo falso. Su belleza y armonía se manifiestan en la Naturaleza.
Es la mujer seductora y atractiva y la esposa fiel y amante. Igual que la IIII, es una carta exterior, relacionada con la gracia y la belleza de las formas, así como con la nobleza y la auténtica "realeza".
Simbolismo esotérico
- Significados adivinatorios en tiradas generales
Inteligencia - Energía
creativa
- Significados adivinatorios en tiradas concretas
Salud:
Embarazo, fecundidad y
fertilidad. El sistema cardiovascular, venoso, la epidermis y todo lo
concerniente a la belleza corporal. Si sale acompañada de la carta del diablo,
habla de intoxicación grave. Mente:
Equilibrio entre la razón y la
intuición. Creatividad. Inteligencia. Belleza física. Amor:
Buen corazón. Calidez. amor
maternal. Belleza interior. Familia:
Nacimiento. Creatividad y
saber hacer. Responsabilidades adquiridas. Logros. Armonía. Amistades:
Persona amigable, amiga de sus
amistades. Buena amistad, noble y duradera. Dirigente altruista. Trabajo:
Responsabilidad y bienestar.
Logros importantes. Reconocimientos. Buen trabajo. Comunicación. Dinero:
Elegancia. Bienestar material. Consecución de objetivos. Suerte.
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